Botellas de vino, latas de atún, botes de salsa, vinillos rallados… todo, absolutamente todo, se puede reciclar y convertirlo en un objeto singular.
Hoy desde estilodevidaorgánico queremos obsequiaros con diferentes ideas para reciclar objetos que, a primera vista, parecen inservibles:
- Botellas de vino: éstas son una alternativa perfecta a los jarrones convencionales. Una vez vacía, limpia y sin etiqueta, llénala de agua y ponle un ramito de flores; a continuación, coge un puñado de hilo de rafia y anúdalo en el cuello con un gran lazo. Quedará perfecto en cualquier mesa de terraza. Si lo prefieres, también puedes colgarlas de la pared.
- Latas de atún: una vez vacías y bien limpias, imprime un papel con algún estampado o motivo que te guste y forra todos los bordes con el mismo. También puedes optar por algún trozo de tela o papel rugoso. Finalmente, ponles una pequeña vela dentro y cuelga la lata de la pared con hilo de esparto o simplemente déjala encima de la mesa, estante, repisa, etc.
- Botes de salsa: en este caso, las alternativas son casi infinitas. Pon una vela y rodéala de piedrecitas o arena de playa. Llénalo de agua y utilízalo de jarrón. En otoño, llénalo de piñas, canela en rama, anís, etc. O bien, utilízalo para guardar especias, con papel reciclado escribe el nombre de la misma y anúdalo con hilo de rafia por el cuello del recipiente.
- Vinillos rallados: diseña un original reloj para el estudio o el salón con un vinillo de música de los de antaño. Acércate a un relojero y compra un pequeño motor con sus propias aspas, engánchalo por detrás y cuélgalo de la pared. Un reloj tan original como moderno.
Y vosotros, ¿os animáis a llenar vuestra casa de pequeños eco-detalles?

